lunes, 28 de enero de 2013

Biografía de Alejandro, "gladiador hispano-romano" (VII)

Ver a los jugadores que solo veías en la tele o en los estadios de lejos: Santillana, Miguel Ángel, incluso vi al fallecido Juanito, Hierro, Brutagueño, Míchel, y auqnue soy del Barça, me gustó ver a esos deportistas tan amables, unos en activos y otros como Vicente del Bosque y García Remón, que en aquellos años se dedicaban a las categorías inferiores y que fueron ellos los que me seleccionaron.

A parte de para probarme, ya que les parecí bueno (y lo era) aunque tenía un defecto (luego os contaré) una labor muy buena la que hacía un "club" como el "Real Madrid" por la juventud ilusionada en algo bueno como es hacer deporte.
Al señor  "Del Bosque" le gustaba como paraba,  y  a García Remón, pero me iba a la "mili" como dije. Además, que me seleccionaran no significa que estuviera ya en el Real Madrid. Pasaban a la liga interena pero en fin... eso es otro cantar, quién sabe lo que hubiera sido y era bueno, pero el defecto que os conté era una cosa curiosa que le pasará a alguno. Yo era guapete y cachitas en esa época, llamaba la atención. Un chavalín con 14, 15 o 16, ya con músculos. Se jugaba en campos de arena, alguna vez la que menos en hierba pero el problema era que cualquiera se podía poner detrás de la portería a decirte de todo.

Vaya cara de miedo que tenía...
Los chicos no eran el problema, sino las chicas, cuando se ponían detrás a coquetear y yo que era un "presumido" pues imaginad... Tenía actuaciones estelares, paraba muchísimo cuando era todo concentración, pero con las chicas detrás ¡¡horror!! paraba posando y posando, me quedaba, menuda diferencia... pasaba de ser "Casillas" a "estar fuera de mis casillas" jeje, me encajaban cada gol... Sé que si me lo hubiera propuesto, el jugar al fútbol, lo hubiera hecho bien, no sé donde hubiera llegado pero como dije antes, era bueno de verdad.

Me fuí a la mili y allí con tiempo para pensar y con 17 recién cumplidos (me fuí voluntario al cuartel de un comandante conocido de mi padre) me horrorizaba que me mandaran por mi quinta, fuera de Madrid como algún primo mío y me fuí un 30 de noviembre de 1987 ¡¡que experiencia era la mili!! solo cosas como que, te hacían putadas que no podías salir cuando querías del cuartel... Lo tomé como una especie de cárcel, me ahoga la falta de libertad (aunque sea poca) porque es lo único de veras que hace que seamos personas.

Al principio fué duro. Me raparon. En aquella época no se llevaba nada lo del rapao, que mal lo llevaba (como me llamarían ahora sin melena, lo de conancito como que no pegaba... jeje). Y encima sin poder comer como yo comía en esa época (que era lo que veía en las revistas) y vaya si me lo tomaba en serio lo de la comida y en la mili la fritanga y la bollería industrial es lo que primaba. Los dos primeros meses de "recluta" fueron duros en todo, no podía hacer comidas que yo quería.
Todo el día para arriba y para abajo con el "cesme" que horror de fusil que hartón de instrucción, que frío y os aseguro que de friolero no tengo nada.
Estuve en la academia de artillería  frente a los antiguos "Estudios Roma" que actualmente es Telecinco. En el cuartel había dos gimnasios para entrenar, uno para la tropa y otro para los "suboficiales" y "oficiales"claro mucho más preparados  para ellos, pero nada del otro mundo. Tuve que improvisar mis entrenos, pero lo que se dice improvisar de verdad, tuve que hacerlo los dos meses de recluta con tanto cardio de tanta instrucción y comiendo fatal.

Continuará....

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